miércoles, 17 de noviembre de 2010

Ayúdale a Dios

Espontáneamente vino a mi cabeza la idea de relacionar a aquellas personas muy devotas a la religión con cierta falta de confianza en su persona. Propongamos escenarios:
a) Pedirle que te ayude a pasar un exámen: Caso sencillo que se soluciona estudiando arduamente para lo que en conclusión no se necesita andarle pidiendo nada a nadie.
b) Conseguir un empleo: Basta con crear un buen curriculum y el haber tenido un buen desempeño escolar. Un mal desempeño y oraciones no harán que suene el teléfono y sea un reclutador.
c) Viajar en un avión y llegar a salvo a tu destino: Basta con tener seguridad en el proceder y que el piloto esté bien capacitado. Ni la gracia de Dios ni la falta de ella hará que el piloto pierda o gane mágicamente su habilidad para pilotear aviones.
d) Conseguir un ascenso: Trabaja duro. Dios no irá diciendo desde el cielo: tú si, tú no.
e) Ganar la lotería: Compra muchos cachitos y algún día tendrás el número ganador.

Creo que las personas que van a la iglesia para hacer peticiones de ese tipo es porque tienen poca confianza en lo que pueden ser capaces ó simplemente que tengan poca determinación por actuar. Si Dios ayudara a los flojos todos podríamos estar tirados viendo tv o en la computadora.

Dios no es mágico pero eso cree la gente.