martes, 29 de junio de 2010

La vida después del martirio de 2 semanas

Quisiera reducir los días a un día por año así la espera de verte venir sería tan corta que no haría falta extrañarte. Si los días fueran de un minuto, bastaría despertar y mirar que hay luz afuera, sacudirse la pereza y volver entre sábanas a dormir para olvidar el día pasado. Si los momentos fueran como los días no pasaría horas viendo cómo resolver mis conflictos personales, creo que si fueran tan corto los momentos no los tendría, ni yo ni muchos, y seríamos felices.

No habría cuentas largas por gastos de luz ni agua. La comida sería un problema ¡pues habría mucha! No habría tiempo de hacer bebés y la población quizá fuera un poco más reducida. Al menos no entorpecería mis planes prontos de procrear. Lo que sé es que mi cuarto seguiría siendo un desorden. Yo lo sé, despertaría en ese minuto, tiraría algo más al suelo y volverí a la cama sin pena. Algo similar me pasa, la alarma suena a la hora que fue programada. Me despierto. La odio. Tomo el celular y la apago diciéndole malas palabras. Vuelvo a dormir con el pretexto de esos 5 minutos tan mágicos que los humanos nos hemos inventado, 5 minutos que se vuelven una hora, hora y media y termino despertando al medio día con la mayor prisa del mundo por empezar mis actividades monótonas pero, pues, para empezar a hacer algo y no sentirme ya aún más inútil. Basta mirar alrededor y ver que hay cosas por ordenar, ropa qué doblar, cosas por tirar y algunas otras que olvidar aunque duela tener que guardarlas en cajones y seguir adelante.

Lo que más flojera me dá es lavar los trastes. Son esa pila de monstruos de grasa y restos de comida de clases inclasificables que atacan (después de un tiempo de olvido), a ensuciar el aire con sus pestilentes aromas, siendo la llamada de alerta del "¡lávanos hijo de puta!" y no queda remedio mas que ensuciarse las manos lavando. Por eso no cocino, creo yo.

sábado, 26 de junio de 2010

Los Amantes

"Los Amantes (Lovers)" Tinta china y acuarela sobre papel - Eduardo Castro, México

viernes, 25 de junio de 2010

miércoles, 16 de junio de 2010

Me encanta mi cuadro de "Los Siameses" porque sabemos que somos tú y yo :)
Una no tan extraña tristeza me consume y prefiero que me decapite en vez de seguir viviendo. Juego a la ruleta del cuchillo en mi abdomen para ver si atina con suerte en donde menos duela, para que la muerte sea precisa, para que la muerte sea la menos dolorosa. Es que me vuelvo loco, me vuelco a los pensamientos que me abarcan y no existen razones para los actos hechos, no hay justificación, no hay motivos, no hay ganas mas que perderse a uno mismo en los caminos propios de la incertidumbre. Y duele, y caen como pesadas paredes los recuerdos sobre mi frágil cuerpo. No soy un humano pues me dan asco ¿qué soy entonces? una especie de criatura insaciable del autosabotaje que se place de verse llorar frente al espejo y despertar llorando pretendiendo ser feliz estos días.

Con la nula suerte que me queda, verás en mi cara esa sonrisa pendeja que se asoma, ignórala mi bien pues no es sincera como tampco lo fui yo, como tampoco lo soy por no saber que lo que busco está en tan fáciles condiciones de ser encontrado pero me gusta hacerme las cosas difíciles. Y destruyo mis sueños como destruyo mis cuadros porque no me importan, porque la inspiración que eres ya lejos se encuentra y mis cuadros no encuentran personalidad ¿quienes son? ¿qué hacen aquí? Son extraños que debo matar.

Hoy vestí de negro un viejo lienzo, y plasmé en él papeles de colores. Intenté tomar a Matisse como método para relajarme y mi cabeza me traicionó. Me salí a correr y corrí de tal manera tan desesperante que rebasé a TODOS más de 2 veces como queriendo que mis piernas terminaran corroídas por la tierra, pero tampoco sirvió pues terminé cansado antes de hacerlo. Regresé y compré unas cervezas para olvidar un poco el tormento que se sitúa aquí dentro, porque así es mi tristeza, viene de fuera y viene de adentro, viene de todos lados porque así es la maldita.

Mi doctora aumentó mi dosis de ansiolítico de 2 a 5 gotas las cuales he ignorado por pensar que no las necesito. Hoy noche pienso que no me harán gran cosa porque nunca me han hecho lo que juraste que harían: ayudarme a dormir. En vez de eso me quedo despierto pensando en lo que me duele, viendo comerciales baratos en la televisión, de esos que venden pura mierda barata que no funciona pero cómo divierten...en intentar leer el libro de Saramago que tanto intentamos leer juntos en aquél parque y que por culpa del calor y los mosquitos no se pudo hacer. Tampoco Fundidora, nuestro planes quedaron truncos derrepente. Y duele.

Y arranco de la testa mis cabellos como signo de desesperación de la cual mi antidepresivo debiera rescatarme y no lo consigue. Caen cabellos que pudiste haber enumerado como ese juego tonto que teníamos de "me gusta tu cabello número 35, me gusta tu cabello número 37, me gusta tu cabello número 21, 000". No lo soporto y te extraño en la forma en que un loco extraña la cordura y el adicto sus drogas. Soy un caos prevenido, soy un caos genético que ya se venía venir. Busco disolverme como si fuera sal en agua por no soportar mi existencia. Si llego a la necesidad, seré como mi tío Ismael, mi esquizofrénico favorito, que se pierde entre la gente para no saberse a sí mismo, tal como pretendo y quiero ser.

martes, 15 de junio de 2010

150610

64 7378366 2667, 64 4726 2667 ¿2 36633 427 7278436? 826 53567 33 64 427 865236 9 37 64 28572 35 7223783 53567, 7376 72237 783 83 3987266 9 72237 783 37 64 86586823 35 6356727 7272 84 9 6356727 7272 64, 7272 32783 373 2667 75366 783 82686 83 6373237. 52 28572 37 472633 9 37 8632 642. 66 429 627 285722537, 66 429 36762 33 2548427 68378767 62537 783 24752763 335 68636 783 82686 63 278352, 76637 36 67336 647 43327 9 27736337 783 3737 64 627 8254676, 56 86426 783 83646, 64 2667 627 383766, 64 462522692253, 64 2667 7674253 7376 634236.

3263 843676 9 3837927 7272 3782 337737466 66 63 2667862. 83 62636 35 22567 783 83 3322 767 37867 3427 33 28736242. 83 266 9 83 3987266, 64 466342253 76382 33 6823.


Con la misma mención que el tomar el sagrado sacramento, la hostia de Cristo, mi sueño se ve complicado y en una encrucijada del tomar mi píldora y el "vino" sabor plátano del cáliz de vidrio, vulgar vaso de cocina, para domar a las extrañas criaturas que hacen revuelo en mi cabeza. Malvadas criaturas que punzan con sus extrañas formas, alimentando mis ideas con veneno propio como el autosabotaje más perfecto, gemelo de una enfermedad autoinmune.

Creo así se define, en mi personal punto de vista, mi depresión. Falta el veredicto del médico éste sábado para saber si mi dosis de bebé madura a adolescente o le truncan el deseo y se queda en su blister y frasco marrón, gotero con droga.

Sin embargo, debo reconocer dos cosas: el producto consumido es hecho en México y que el sabor al menos es agradable, hasta da gusto probarlo, bastaría preguntarse si le tuvieron la delizadeza de añadirle saborizante o si la molécula como tal poseé ese sabor tan peculiar.

Bendito Clonazepam con sabor a fruta, misma que te lleva a relajarte y pensar, en el agobiante calor de Monterrey, a estar en una playa jarocha tomando la brisa, como si se tratase de un paraíso fingido. Gracias a mi antidepresivo y mi ansiolítico por 2 semanas de relajación.

(100610)

domingo, 13 de junio de 2010

Vivo miserable con la tristeza, vivo la tristeza miserable.

sábado, 5 de junio de 2010

Pines of Rome



Con la elegancia y brillantez que caracteriza esta obra. Bajo el comentario de Itzhak Perlman les presento "Pini di Roma" de Ottorino Respighi, música principal de Fantasía 2000. Creo que fue una buena elección el haber escuchado esta canción ésta mañana, ahora me siento ligero, de pies y cabeza.