Verás...el único sentido de tus manos no es ayudarte a tomar cualquier objeto, ese al que llamas objeto tiene nombre y es el mio, pero no soy para nada un objeto o una concepción de una idea. Verás...que si tomas mi mano cada línea concuerda perfectamente, bailan al unísono y conversan como si se conocieran de antes. Entonces, las pieles, la tuya y la mía se asemejan y comienzan las caricias. Cada poro necesita de tus poros y cada nervio se pone nervioso de sentirte. Es tanta la alegría que sentimos mi piel y yo que las lágrimas no salen sólo de mis ojos, sino mis poros lloran en silencio por el gusto de tenerte, no es sudor, no confundas, son lágrimas de mi cuerpo. Y entre caóticas maniobras te expreso lo que siento, y me reinvento movimientos y te me vuelves contorcionista y las horas no pasan y el tiempo no existe y el sol nos espía y la luna nos quiere ver, las estrellas nos quieren ver, es un espectáculo universal el habernos encontrado, y el cosmos celebra. Los planetas giran gustosos y los cometas quieren saber de nosotros y pasan cerca de la tierra esperando escuchar noticias y el cielo se pinta de auroras mientras tu y yo nos alejamos hacia dentro de cada uno. El viento lleva las noticias a los lejanos mundos que no nos ven, y la tierra resuena con el calor que emana tu cuerpo. Tus ojos que estan cerrados guardan dentro de ellos mi imagen, porque es lo único que deseas recordar. Los árboles se acercan a vernos, las plantas se acercan a vernos y las plantas, aún en semillas, crecen apresuradas para ver aquel momento de eterna belleza. Las flores te envuelven y naces de nuevo con aromas de gerberos y aquel momento quedará grabado en Piedra y en la mente de las personas. Tu mano, como aquella mano de hombre primitivo en cuevas, será pintada de igual forma con el color del tono en que te toco, y verás que no hay momento más bello que cuando me tocas.
domingo, 28 de junio de 2009
Tus manos. Eduardo Castro
En el frio incesante de las madrugadas la soledad abunda y sale de todos los rincones como si fuera agua que brota de las piedras, como luciérnagas que alumbran la noche. Con su parpadeante luz me invitan a seguirlas, pero sabemos que no llevan a ninguna parte, tan sólo a perderse junto a la noche por donde escapa del día. Ya no hay fé en lo que se hace, ya no hay latidos en lo que se siente. Las manos se sienten frías por estar tan sólas y hasta creen estar perdiendo su forma por no moldearse con alguna otra. La tuya es casi perfecta, tiene cinco dedos como me lo habias prometido, pero se ve vacía y triste. Eso no me dijiste.
miércoles, 24 de junio de 2009
Las flores de mi campo
Antes de su penoso encuentro con la edad marchita, la flor que se mira en el espejo no encuentra motivos de reconocerse. Se hacía más brillante y hermosa pero no lo es. Se encuentra que es más parecida a las demás e incluso parece un pasto, de aquel "vulgar" que ella reconocía, y entonces se llama a sí misma "la vulgar" que no merecía seguir plantada. Lanza sus perfumes como el de la rosa, conocida por autonomasia entre las flores como la más elegante y se sumerge en un letargo de apatía pues ni eso es suyo, el aroma es prestado e imita al de la rosa, por la cual culpa por no ser como ella. Las hojas se le secan como penosa y las esconde debajo del polvo que se le acumula. Las achica como queriendo no mostrarlas y su lustre verdoso se ve ahora café y su peinado con retoques de mañanas y cielos que un día le vieron nacer es ahora un tono verduzco y feo como "la vulgar" que debiera ser desde un principio. Y se siente orgullosa porque ahora entiende que se convierte en lo que debiera.
Pobre, pobre la flor que se anida en el florero, tan sola y abandonada adornando un rincón que nadie observa, intentando sorber por sus floemas un último sorbo de agua para no morir. Se le caen las hojas como las penas que ahora se le resvalan porque nada le importa. Su calva testa es ahora un poste de marchitos pétalos que retocan su vejez. Y por más que intente mantenerse jóven, bella y radiante como flor de campo, es ahora una estorbosa rama en medio del cuarto. De entre todo aquel manojo de sombríos recuerdos, yace en el fondo de su cáliz un poco de pólen, que irá e irá por el mundo hasta encontrar un cielo parcelado, un nuevo recuentro con la tierra para hacerla crecer. Es un óvulo que le dá la esperanza de ser flor de nuevo, de hechar raíces, de adornar mi campo. De ver de nuevo amanecer.
martes, 23 de junio de 2009
El lugar más bello de esta tierra
Caminando por caminos de tierra y bosque a mi lado, me topé con una barda elevada a 1 metro del suelo. Detrás, una cortina de pasto cuidadosamente sembrada se alzaba hasta la orilla del paisaje, con verdes colinas y montículos de flores que se mecían de un lado a otro por ordenes del viento. La luz del atardecer moteaba todo rastro de un tono naranja, y las flores se entonaban en sus colores morados, rosas, azules y amarillos. Los árboles, fijos, miraban perplejos, como soldados de madera, el tiempo pasar; los caminos que conducían a ningun lado, se abrían paso de entre la hierba. El sol nos perdonaba esta vez, hacía calor pero suficiente, no exagerado. Las piedras no eran sólo piedras, en ellas se hundían los nombres de personas que estaban debajo de ellas como grillos. Imaginé que estuvieran aún ahi, sentadas en sus piedras, algunos cantando con su melodía de ángeles, otros tocando su arpa, las mujeres adornando sus cabellos con las flores que se les ofrecían, y los hombres alzando su espada, los niños jugando canicas y los viejos leyendo o viendo el atardecer. Todos unidos por ese momento, tan extraños unos de otros pero juntos por azares de la muerte que los reunía en ese lugar.
Es un lugar lleno de belleza. Con la campana que se alza entre las torres de acero oxidado, proclamando ser tierra de Dios, a lo alto de la colina que no deja ver más allá de ella. Las nubes brindan resguardo a los llorozos que visitan a sus amigos o familiares. Al fondo se esconden más secretos. Una plazoleta central, en medio de pinos y arbustos con flores sin frutos, pero con abejas que las succionan a muerte. El aire huele a pólen, las mieles se andan cociendo. La fuente que vierte de vida el valle, está a la izquierda de la plaza. De lo alto un pebetero reboza agua virgen hacia pequeñas vertientes que caen y caen hasta el pie del valle y en su camino arrastran pastos y flores que han crecido. Por conveniencia, el agua se abre paso a través del valle, y un riachuelo de no más de ancho considerable remoja otros sitios. Los puentes se abren paso tambien, uniendo valles y tierras, la gente pasa a través de ellos como queriendo alcanzar la otra orilla en donde sus difuntos aguardan. Es un simbolismo. El musgo y los hongos abrazan a la gente, los insectos les cantan por las noches y los árboles los protegen del frío. En el pequeño lago, los conos con flores se levantan de entre la tierra como suspiros de aquellos que ahi viven. Y las hadas y duendes hacen de aquel sitio su lugar.
domingo, 21 de junio de 2009
martes, 16 de junio de 2009
Las sonrisas duelen cuando son dichas con mentiras, me duele no saberte. Extraño no alcanzarte.
Mientras nos estamos perdidos, hay tiempo de encontranos fuerzas para seguirnos. Si de mientras de espaldas te veo en tan sólo reflejos y sombras, que si alguna vez tu sombra se tiñe de colores, entonces es tiempo de voltear mi rostro y ver tu cara. Secaré esas lágrimas si alguna vez lloraste, perdona por el tiempo invertido, a veces las cosas dulces toman su tiempo. A veces, las cosas toman su rumbo.
De igual, el blanco de tu cara se ha corrido, y pierde su plano de costumbre, lo cual es bueno. Asi, de frente, a 3 instantes y medio beso de tu boca, te siento tan presente, que el mínimo parpadeo me interrumpe. No te atrevas, si me perturbas en mirarte no podrás volver. Entonces torna a mi, tomame de las manos y hagamonos en el silencio.
Mis silencios me han seguido de cerca y me conocen, ellos me han hablado de ti, de tus mudas experiencias, de tus incoloras hazañas, de lo bien y lo mal que has vivido. Las miro atento, las escucho atento, y te vemos con los mismos ojos de extrañeza que no entiendes, entonces comprendo que es tiempo de hacerte sentir y me encanta. De mis palmas viste que han salido tres deseos que he de cumplirte, deberás pensarlos bien pues no hay reclamos.
Lo siento, en verdad lo siento, me estoy volviendo un insoportable.
Me estoy...
Mientras nos estamos perdidos, hay tiempo de encontranos fuerzas para seguirnos. Si de mientras de espaldas te veo en tan sólo reflejos y sombras, que si alguna vez tu sombra se tiñe de colores, entonces es tiempo de voltear mi rostro y ver tu cara. Secaré esas lágrimas si alguna vez lloraste, perdona por el tiempo invertido, a veces las cosas dulces toman su tiempo. A veces, las cosas toman su rumbo.
De igual, el blanco de tu cara se ha corrido, y pierde su plano de costumbre, lo cual es bueno. Asi, de frente, a 3 instantes y medio beso de tu boca, te siento tan presente, que el mínimo parpadeo me interrumpe. No te atrevas, si me perturbas en mirarte no podrás volver. Entonces torna a mi, tomame de las manos y hagamonos en el silencio.
Mis silencios me han seguido de cerca y me conocen, ellos me han hablado de ti, de tus mudas experiencias, de tus incoloras hazañas, de lo bien y lo mal que has vivido. Las miro atento, las escucho atento, y te vemos con los mismos ojos de extrañeza que no entiendes, entonces comprendo que es tiempo de hacerte sentir y me encanta. De mis palmas viste que han salido tres deseos que he de cumplirte, deberás pensarlos bien pues no hay reclamos.
Lo siento, en verdad lo siento, me estoy volviendo un insoportable.
Me estoy...
lunes, 1 de junio de 2009
Temo mirarte (pero me encanta)
Temo mirarte despacio por temor a te me escapes. Te hecho una de esas miradas rapidas, que invierten tu figura y te inspecciona de pies a cabeza. Asi mismo que temo mirarte. temo entenderte. La dulce falta de elocuencia de tus actos me compromete a regalarte mi carino, como nino que comparte su merienda a su mejor amigo, como madre que comparte el vientre con su hijo, como el constante danzar del Sol y la Luna.
Aferrandonos a esto que tenemos nos damos una idea de la vida. Con esto que llamamos "carino" encontramos felicidad; tu un motivo y yo mi respuesta, la respuesta a la pregunta que aun no habia podido mencionar: Donde nace el amor? Es sencillo. junto a ti.
De todo y por todo lo que hemos tenido he de dar gracias: me has cuidado cuando enfermo, me has hecho reir cuando deprimo, me has hecho gritarte y quererte al mismo tiempo. Debo confesar que me gusta tu cuerpo. Tu cuerpo que dibuja y mezcla mi entorno. Tu cuerpo y mi cuerpo que se entremezclan y cantan como en un coro, y que rien y regocijan de saberse mutuamente queridos.
Tu boca, tan lejana a veces, tu boca, y tan cerca a veces que tu aliento es casi mio. Esa boca de hierba que crece fresca en las mananas, invitando tomarla y callarla con mi boca. Que dulce silencio si tu boica cierra la mia, que dulce y que eterno, tan sencillo como un beso pero complejo, como el amarnos.
Aferrandonos a esto que tenemos nos damos una idea de la vida, de la vida que por fin te sonrie, de la que por fin me encuentra, de la que Dios nos debia, de la que tu alma reclama, de la que tengo para ti cada dia.
Temo mirarte pero me encanta hacerlo, me encantas y me encanta disfrutarte. Te lo advierto, no hay aviso, que vendre a quererte como nadie te ha querido, para que vivas, para que vivas conmigo.
Aferrandonos a esto que tenemos nos damos una idea de la vida. Con esto que llamamos "carino" encontramos felicidad; tu un motivo y yo mi respuesta, la respuesta a la pregunta que aun no habia podido mencionar: Donde nace el amor? Es sencillo. junto a ti.
De todo y por todo lo que hemos tenido he de dar gracias: me has cuidado cuando enfermo, me has hecho reir cuando deprimo, me has hecho gritarte y quererte al mismo tiempo. Debo confesar que me gusta tu cuerpo. Tu cuerpo que dibuja y mezcla mi entorno. Tu cuerpo y mi cuerpo que se entremezclan y cantan como en un coro, y que rien y regocijan de saberse mutuamente queridos.
Tu boca, tan lejana a veces, tu boca, y tan cerca a veces que tu aliento es casi mio. Esa boca de hierba que crece fresca en las mananas, invitando tomarla y callarla con mi boca. Que dulce silencio si tu boica cierra la mia, que dulce y que eterno, tan sencillo como un beso pero complejo, como el amarnos.
Aferrandonos a esto que tenemos nos damos una idea de la vida, de la vida que por fin te sonrie, de la que por fin me encuentra, de la que Dios nos debia, de la que tu alma reclama, de la que tengo para ti cada dia.
Temo mirarte pero me encanta hacerlo, me encantas y me encanta disfrutarte. Te lo advierto, no hay aviso, que vendre a quererte como nadie te ha querido, para que vivas, para que vivas conmigo.
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