domingo, 30 de agosto de 2009
Aquel que empieza con la tercera letra del alfabeto y termina donde no sé dónde
sábado, 29 de agosto de 2009
miércoles, 26 de agosto de 2009
Mensaje a boca cerrada
sábado, 22 de agosto de 2009
Calla
jueves, 20 de agosto de 2009
miércoles, 19 de agosto de 2009
Oda a "Marcha Fúnebre: Sinfonía No.3", Ludwig
Se siente como si cada nota clavara su plica en mi piel.... ¿por qué? Pregunto, y la gente se abstiene de contestar por desidia o ignoracia, pero pesa. Pero entonces, su nombre bondadoso, que por obra de Dios se le dió nombre y género, me da un respiro que me permite sobrellevar ésto por un instante más. De vuelta, la tortura regresa para invocar mi cuerpo como pertenencia suya. ¡Maldita sea! Le gusta morar y sonar su eco dentro de mí. Vuela y vuelve a voluntad propia, ya no mía. Me arrastra y devora, como animal que no conoce piedad, siendo eso lo único que le pido. Lentamente, pues, me mata, calla sigilosa y se aleja como aquella extraña que no recuerda el asesinato brutal del cuál fue presa. Se pierde y finge que nada pasa, y me olvida....
martes, 18 de agosto de 2009
Estudio Trascendental A
lunes, 17 de agosto de 2009
Mariana de tus ojos
sábado, 15 de agosto de 2009
Con el fresco brillo de tu sonrisa en la mañana
lunes, 10 de agosto de 2009
Porque me importa
viernes, 7 de agosto de 2009
miércoles, 5 de agosto de 2009
A sentir de Amores. Eduardo Castro
Rayuela: Capítulo 7. Julio Cortázar
Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano en tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.
Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y nuestros ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mi como una luna en el agua.

