domingo, 30 de agosto de 2009

Aquel que empieza con la tercera letra del alfabeto y termina donde no sé dónde

Me cautiva el palpitar de aquel órgano en tu pecho. Es hoy inombrable pues pierde valor si se menciona. Pienso creer lo merezco y pienso decir que algún día me lo regalarás. Es ese que empieza con la tercera letra del alfabeto y termina donde no sé dónde. Podría llamarlo "manzana" y comer manzanas todo el día. Podría llamarlo "Florero" y pondría flores de amor todos los días. Puede llamarse "canción" y cantarle y escribirle los versos más bonitos.

De alguna forma, ese aquel tuyo se comunica con el mío de la forma en que sólo ellos comprenden. Uno resuena y el otro calla, entonces el otro calla y el tuyo resuena y es una conversación que se mantiene constante. Para cuando uno de ellos calle, el otro se hará mudo por no sobrellevar en dolor su ausencia. Para cuando ambos callen, te aseguro irán de su cava agarrados, cantando y escribiéndose si por aquel entonces les guste ser llamados "canción".

Tengo ganas de una manzana, no cualquiera, la que tu me des.

FAIL!



Science

sábado, 29 de agosto de 2009

Prométeme, ¡oh! Pérfida memoria, que me devorarás sin dolor alguno al momento de mi muerte. Que los años que pasen de frente a mi conciencia sean benignos para con mi sentir. Inhumana, atrevida y risueña, llévame pero como a un ciego para no darme cuenta de mis faltas, llévame pero como a un sordo para no oir los llantos de los que me aman.

miércoles, 26 de agosto de 2009

Mensaje a boca cerrada

"Me siento devorado por la melancolía. La gente clasifica dos tipos de genios: el viceral y el emocional. Hoy me siento especialmente triste. Las lágrimas me consumen y a su paso arrastran mi poca felicidad ¿Qué hago aquí?"

sábado, 22 de agosto de 2009

Calla

Callaré para siempre
y cuando extrañes mi voz, callaré por darte gusto
callaré porque es lo que me pides y lo mejor que sé hacer para complacerte.
Si mis palabras te ofenden, no las volverás a oir
pues el silencio será nuestro único idioma.



jueves, 20 de agosto de 2009

Me siento explotar de la alegría, de mi emanan motas de luces que llenan la habitación hasta cegarme. Qué hermoso sentimiento, puedo volar, puedo ver a través de paredes y no existen fronteras. Mis ojos son luciérnagas en la noche y no hay más sombras. Mi piel se regocija y ríe conmigo. Se eriza de las ganas y llora de la emoción. ¡Puedo sentir! ¡Vivo!

miércoles, 19 de agosto de 2009

Oda a "Marcha Fúnebre: Sinfonía No.3", Ludwig

Se siente como si cada nota clavara su plica en mi piel.... ¿por qué? Pregunto, y la gente se abstiene de contestar por desidia o ignoracia, pero pesa. Pero entonces, su nombre bondadoso, que por obra de Dios se le dió nombre y género, me da un respiro que me permite sobrellevar ésto por un instante más. De vuelta, la tortura regresa para invocar mi cuerpo como pertenencia suya. ¡Maldita sea! Le gusta morar y sonar su eco dentro de mí. Vuela y vuelve a voluntad propia, ya no mía. Me arrastra y devora, como animal que no conoce piedad, siendo eso lo único que le pido. Lentamente, pues, me mata, calla sigilosa y se aleja como aquella extraña que no recuerda el asesinato brutal del cuál fue presa. Se pierde y finge que nada pasa, y me olvida....

martes, 18 de agosto de 2009

Estudio Trascendental A

Amor, te he escrito tantas notas que he perdido alguna de ellas en el camino, como migajas de amor que alimentan mis ganas y marcan mi rumbo a ti. De tantas formas te extraño y la locura me acosa hasta debajo de la puerta para entrar a mi cuarto, me vuelvo loco de amor y un sediento de tu lengua posando sobre la mía.

Ayer logré verte en un transcurso de la mañana y me sentí ignorado, por eso vine hoy hasta aquí para dejarte mi penitencia de sueños locos hacia tí. No me queda mucho que hacer si en parte mis días son de tí. Te me sales del pensamiento por ser mi cabeza tan pequeña para pensarte. Corro y corro aunque el cansancio no me permita. Estas ganas de verte me agobian y me llevan hasta tí. En tu piel blancuzca se merece plantar mi boca, en tu cabeza agitada posar mis manos que con calma te acaricien. Que tu cuerpo me reclame son las cosas que en poco me impulsan a venir hasta donde te encuentras.

Imposible te me haces, tanto, tanto, tan grande y excelsa. Las condenas de este pobre amor de tu loco postrado a tus tobillos, que tan sólo pide lo ames. Ámame, no conosco sentimiento otro a éste. No sé hacer nada mejor que pensar en tí. Te volviste mis soles con el cual despierto, y mis noches en las cuales sueño. Ámame..que yo....

lunes, 17 de agosto de 2009

Mariana de tus ojos

Poco a poco voy comprendiendo que el sentido que le das a los días es el mismo que nos persigue desde hace años. Desde entonces las rocas murmullan nuestros nombres cada que te recuestas y le das al cielo tu cara. Si dejas que la noche te cure los ojos de lágrimas entonces verás que valió la pena seguir conmigo.

De entre tantas historias que me cuentas, debo decir que me gusta prestarte atención aunque a veces no recuerde siquiera de que trataba la primera, mi mala memoria no me permite recordar a veces los detalles pero sin duda me hacen recordarte casi siempre, y digo "casi" pues sabes mi pelea con los "absolutismos": te quiero desde que te conocí", "no hay nadie como tu"; quizá no te quería desde que te ví pero eso se ha ido acrecentando conforme pasan las horas, y no encuentro límite para ello, tal vez haya más gente con tus mismas virtudes y carencias pero tus virtudes y tus carencias son las que me gustan, las tuyas y por ser tuyas nada más. Eso es más cierto que el decirte "siempre".

sábado, 15 de agosto de 2009

Con el fresco brillo de tu sonrisa en la mañana

Con el fresco brillo de tu sonrisa en la mañana los días son mejores al despertar. Imagina abrir los ojos y ver el mar, imagina que las flores te sonríen, así misma es tu sonrisa: limpia, como agua de lluvia en los campos de tu piel. Te engrandeces sabíendote lo más grande para mí, lo más cercano a una verdad siempre buscada, a esa piel que me enternece y me lleva a soñarte. Me encanta esa sensación, del fresco brillo de tí.

Me siento llorar de saberte conmigo...

lunes, 10 de agosto de 2009

Porque me importa

Intento ser impresionante, pero nada funciona.
Intento ser importante y no sirve
Mejor intento ser yo, y eso me pone feliz.

A fin que yo mismo me impresiono, me importo,
me sirve y funciona para la felicidad que anhelo.

miércoles, 5 de agosto de 2009

A sentir de Amores. Eduardo Castro

Tan cerca como te me propones, tus manos menesteres en búsqueda de mis tesoros me tocan con ligereza y libertad. Tu cara se acerca sospechosa a mi boca como queriendo robar un beso y lo consigue. El despertar de tu pasión es evidente y en tus ojos se leen las angustias que te sobran como si el tiempo te comiese y debieras aprovechar el último colmo de sabor a mí.

Te me acercas y el calor se mezcla con el mío. Tu presencia se mezcla con la mía y el compás del movimiento de tu cuerpo coincide exactamente con el mío como una comparsa que no se improviza. El amor que llamamos con lujuria nos conoce y nos hace pensar de la misma manera. Tus ojos se ensanchan para absorber mi imagen y tus manos siguen corriendo mi cuerpo, como criaturas merodeando su guarida, que contemplan y reposan cálidos en lo que ahora llaman hogar, y se regocijan.

Para entonces el sentimiento es mutuo. Ambos jugamos a sentirnos y a no sentirnos para seguir haciéndonos y el tiempo no conoce frontera. El cariño se nos rebala de los cuerpos y decora nuestros alrededores, y el amor se respira con la misma fragancia de tu pelo. Se ahonda mi mano en tu pelo y el latir de tu pecho se mezcla junto al latir del mío.

Rayuela: Capítulo 7. Julio Cortázar

Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano en tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.

Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y nuestros ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mi como una luna en el agua.

Si te pido me digas que me quieres ¿Me lo dirías al oído? ¿Me lo escribirías en el cielo? ¿Le pedirías a una estrella que venga y me lo diga?