jueves, 25 de noviembre de 2010

Ozo el O

Ayer decidí aceptar la invitación de mi amigo Jorge para verlo actuar en la obra María de la O. Debo decir que resultó ser lo que necesitaba para relajarme pues había estado inmerso en periodos de depresión y apatía. Me reí, sonreí y tuve una objetividad para apreciar el trabajo de esos estudiantes. Debo reconocer también el talento que demostró mi amigo pues sabía que cantaba pero no que actuara tan bien. La comicidad no se da en todos pero para él, que es fanático del escenario, le sentó de maravilla. Felicidades y mi admiración a todos aquellos que han encontrado su vocación y la desarrollan con éxito. Yo sigo buscando para lo que soy bueno, espero no tardar tanto :)

No hay comentarios: