Que blasfemia el pensar que soy yo el culpable si fuiste tu quien me hizo jurarle al amor una vida eterna. Con las manos vacías y de palma al cielo esperan que las tomes, que con justo molde encuentran cabida en las tuyas, como un beso en tu cara.
No es culpa mía el quererte ahora si el tiempo te ha hecho de mí parte y cómplice de lo que ahora escribo. Tiemblo y pienso que si de culparnos se trata la culpa es tuya y nadie más pues nadie más ha encontrado ese espacio que ahora tomas y reclamas como tu casa.
¡Ah! Tan simple como el escucharte hablar, tan simple como que sea tu culpa y no mía, por el mero gusto de no querer compartir mas que la culpa que nos mantiene juntos ahora.
miércoles, 18 de noviembre de 2009
sábado, 7 de noviembre de 2009
El monstruo de mis sueños
Mientras las estrellas tocan al cielo para dejarse entrar las sombras listas anudan sus cintas para salir corriendo. La luna sonriente y chimuela cuelga desde su acostumbrada lejanía y se hace brillar fuerte y ruda. Los árboles ceden ante el viento frio y los polluelos se meten a sus huevos para seguir creciendo, su madre está ausente. De la duela del piso de mi cuarto sale ese polvo que se ha acumulado y se arrastra hasta hacer de mi espacio el suyo. La cama parece el único refugio de quienes soñamos pero él vendrá esta noche a comer niños y algo dice que llegará temprano. Mi mamá dice que veo mucha tele, pero ella no sabe del filo de las fauces del monstruo que nos acosa.Le hablé de sus ojos amarillo rabia y del mal olor que sale de su garganta. Mi mamá dice que son puros cuentos de otros niños, creo que nadie nos escucha y estamos solos. Esto se pone mal.
Tomé mi balero para defenderme, los gatos se anidan tambien en las ramas y hacen junto a la luna una danza mística, como un diálogo que ellos gozan, como una relación extramarital. Las ventanas crujen, el viento no es mi amigo esta noche. Mi mamá dice que debo ser valiente, pero no puedo contra el terror de lo que no conosco. Piensan que no sé lo que pasa y que lo que veo no existe pero es real, como que tengo 8 años y estoy aquí. Mis sábanas son ahora mi mejor escudo, mi almohada mi muro de Berlín, mis calcetines mis bombas granadas, estoy listo a lo que venga...
Hay un monstruo allá afuera, los niños dicen y yo les creo, pero han pasado las horas desde que me metí a la cama y aún nada pasa. El reloj de pared me sonríe coqueto queriéndome decir que duerma pero no puedo contra el terror de lo que no conosco. Intento sonreír, intento sobrellevar el miedo, el miedo, el miedo, el miedo de morir, el miedo, el miedo...él....es él....
...está aquí.
Tomé mi balero para defenderme, los gatos se anidan tambien en las ramas y hacen junto a la luna una danza mística, como un diálogo que ellos gozan, como una relación extramarital. Las ventanas crujen, el viento no es mi amigo esta noche. Mi mamá dice que debo ser valiente, pero no puedo contra el terror de lo que no conosco. Piensan que no sé lo que pasa y que lo que veo no existe pero es real, como que tengo 8 años y estoy aquí. Mis sábanas son ahora mi mejor escudo, mi almohada mi muro de Berlín, mis calcetines mis bombas granadas, estoy listo a lo que venga...
Hay un monstruo allá afuera, los niños dicen y yo les creo, pero han pasado las horas desde que me metí a la cama y aún nada pasa. El reloj de pared me sonríe coqueto queriéndome decir que duerma pero no puedo contra el terror de lo que no conosco. Intento sonreír, intento sobrellevar el miedo, el miedo, el miedo, el miedo de morir, el miedo, el miedo...él....es él....
...está aquí.
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