viernes, 10 de septiembre de 2010

Lo que odio

Debo confesar que me caga la vida laboral. Me disgusta usar uniforme y más porque son incómodos, calurosos y aburridos. Me caga verme como un producto en serie.

Últimamente me he puesto a ver los zapatos que usan la mayoría de los hombres y es sorprendente ver que pareciera que no conocieran otros colores mas que el negro, café o blanco. Me puse a pensar si es algún tipo de precepto o idea social el que la gente vaya formal a su trabajo. Concuerdo en que se maneje una imagen empresarial pero si lo que te obligan a usar es incómodo mejor me resulta no usarlo. Éstos últimos días he llevado al trabajo mis zapatos azules porque son muy cómodos, e inclusive me he ido en playera y no camisa porque el área donde trabajo es asquerosamente calurosa, por lo mismo bajé de 75 a 71 kilos en los ya casi 2 meses de estar ahi. No pretendo cambiar al mundo pero si algunas ideas: mi trabajo no depende de lo que lleve puesto sino de cómo lo resuelva intelectualemente. Inclusive, para mí el ver muchos colores y cuadros y música despierta mi creatividad, esa misma creatividad que se necesita para sacar adelante ciertos problemas en la planta.

Está demás decir que odio a mi jefe y su asistente. No entiendo por qué si la gente se queja tanto de su trabajo sigue en él. Yo sólo busco ahorrar lo suficiente para mi maestría y, después, me largo con mi dignidad y sentido de libertad.

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