
A la hora del baño procuré que la espuma tapara mi oídos. El sonido se bloqueó de a poco y los ecos del agua chocando en mi cabeza era un mar en calma. La espuma se fue y mis dedos índices derecho e izquierdo le suplieron. El eco se acrecentó con el sentir ligero de mi persona e imágenes de cícadas se venían a la mente: epiproctas y cualquier otra clase de lepidopteros, con sus ojos grandes imponentes como si me sirvieran o pidieran observar algo. Es algo que he sabido desde mucho, me cuesta concentrarme en un sólo objetivo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario