"El instinto de supervivencia, también de eso se trata cuando de ciudades hablamos, vale tanto para los animales como para los inanimales, término reconocídamente abstruso que no consta en los diccionarios y que tuvimos que inventar para que, con suficiencia y propiedad, pudiéramos hacer transparentes, a simple vista, ya sea por la inapropinada grafía de la segunda, inanimales, las diferencias y las semejanzas entre las cosas y las no cosas, entre lo inanimado y lo animado. A partir de ahora, el pronunciar la palabra inanimal estaremos siendo tan claros y precisos como cuando, en el otro reino, perdida por completo la novedad del ser y de sus designaciones, indiferentemente llamábamos al hombre animal y animal al perro."
-El hombre duplicado, José Saramago.
(me gusta mi nuevo propósito de leer en las mañanas en el camión cuando viajo al trabajo, así mismo de regreso a casa)
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