Adiós al tonto Castro. Adiós al idiota enamorado. Adiós, mi siamés. No hay futuro. No hay porque no quiero y no quieres y no queremos, porque nos hace falta el coraje del perdón y la sabiduría de los que aman de a deveras. Si mi error cometí con justa pena pago lo cometido, pero no me duelas ni comentes, ni me imites, ni caigas en juegos de trucos por maldecir que más pena te causa que olvido te atraiga. No más a las vueltas perdidas, no más a la búsqueda a ciegas. Esta vez ya no quiero luchar pues veo puro recelo. No te pierdas en el odio que te llevará tiempo volver a tu calma, por más que le pienses y por más que intentes ignorarlo. Sólo vive y justamente para tí que yo haré lo mismo.
Los idiotas nos enamoramos, erramos y ahi estamos de mismos idiotas buscando causas perdidas. Puff! Me desvanecí hoy ya para siempre. Adiós.
Se leé grande y rojo: Nunca es otra vez
No cuando un esfuerzo por remediar es ignorado.
Seré la escoria que tanto quieres que llegue a ser.
Sería un tonto pensar que de mí te fueras a enamorar
Addio. Addio.
Addio.
1 comentario:
duele mucho?
Publicar un comentario