descubriendo en tí el pasado y el futuro incierto
como el paso del tren en la madrugada
que se escucha pero a oscuras se va
inventándose miradas internas
para no sentirse ausente
ni tan añorado. Pero pasa
y sin remedio como toda aurora rutinaria,
como los gritos de la vecina que la gente ignora
porque se saben presentes,
tan obvio y sabiéndose en donde mismo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario