lunes, 16 de agosto de 2010

Eduardo soy yo

Eduardo está en una etapa de gran paz interior la cual le provoca cierta felicidad que pensaba regresaría en más tiempo pero no fue asi. Se ha dedicado tiempo a pensar y ahora tiene una gran confianza en sí mismo, sabe lo que quiere, sabe lo que no quiere y sabe decir NO y alejarse de lo que él considera malo. Ahora lo sabe, ahora es cuando actúa y se siente orgulloso de una forma nada soberbia. Se divierte en su trabajo y duerme en el camión de regreso a casa, llega y se acuesta un rato para reposar su cabeza. Con decir que incluso el día de hoy piensa ir a correr para evitar subir de peso (eso de estar encerrado en un cuarto no es lo suyo pero así son los empleos).

Otros logros importantes es que ha dejado de tomar y le encanta tener conciencia de sí mismo, de lo que hace y de lo que quiere dejar de hacer. Eso le ha permitido ahorrar un poco más y comprarse ropa para cuando llega la quincena. Este fin de semana me compré tres películas, bueno, estaban a $50 c/u pero aún así son clásicos del cine (Hitchcock, Biografía de Van Gogh y Roman Polanski).

Eduardo ha encontrado apego en su hermana y sale más con ella, platica más con ella y comparten días juntos. Ha encontrado a un nuevo amigo y le ha servio de mucho apoyo en estos momentos duros: con palabras de aliento y apoyo.

Podría decir Eduardo que sus días son un poco aburrios pero no piensa así, piensa mejor en que esta paz es paso importante para encontrarse y nunca más perderse. Ya dejó al psicoanalista y tendrá su sesión de cierre este martes. Ha olvidado casualmente tomarse sus medicinas y descubrió que no las necesita: no hay dolores de cabeza por omisión ni efectos secundarios por dependencia. Estoy encaminado al buen juicio mental :3

Eduardo está feliz de estar cambiando y no cometer tonterías. Eduardo soy yo, un humano, una persona y no un monstruo. Un hecho y no un sueño coloidal y de antimateria. Eduardo se siente y está dispuesto a liberar su potencial para amar a quien(es) ama.

No hay comentarios: