domingo, 5 de octubre de 2008

Porque nací siendo Inmortal

Porque es difícil de olvidar mi sonrisa, porque en el recuerdo tendrás que guardar cada palabra que te haya dicho, con despecho o con ternura recordar los momentos que habré pasado contigo. Porque para cada persona que cruce, seré una nueva forma de hacerle ver su vida.

Porque habré de tocar la fibra sensible del recuerdo. Cuando sea mi cumpleaños, la gente recordará con agradado la hora en que habré nacido. Se cantarán mis canciones en teatros, mi pintura reflejará mi vida y mis más agotadoras vivencias, en museos. La gente imitará mis andares por la tierra, y querrá ser mi semejante, pero no podrá. Para ser como yo, tendrán que haber vivido como pocos, sin descanso, solos, porque estamos destinados a estar solos por naturaleza, porque Dios así nos hizo.

Las locuras de mi verbo se reflejan y se hacen más evidentes, la gente querrá hablar de eso, de mi vida también, de si he llegado lejos, de si no soy nadie. De lo bueno que he hecho y de lo malo que hice, de mi muerte prematura y de mi corta existencia. De si viví demasiado para alguien que no debiese, que si lo que hice no fue lo correcto. No me importa.

Porque nací siendo Inmortal, para ser recordado por los que me quieren y los que me odian, para ser el consuelo de afligidos y la rabia de muchos. Porque Dios hizo la tierra para que la recorra, porque me dió boca para hablar de las incoherencias de gente que me rodea (el resto del mundo). Porque la conciencia es de pocos y las ganas de luchar porque el bien humano se logre, de nadie. Nací Inmortal para recordartelo siempre.

Así Nací, y cuando muera no podrás olvidarme, porque no querrás hacerlo.

1 comentario:

Gaby dijo...

esta muy padre este post... me dejó boquiabierta