Entonces preguntas ¿dónde están los gemidos de mujer y el desenfrenado y rasposo grito de eyaculación del violador? No existen ¡Válgame! Y entiendo lo que pasa. El violador es más listo de lo que parece al cortar la lengua de sus víctimas para que no puedan articular sonido. Es brillante, lo sé, cualquier forma de grito primitivo es fácil de confundir con el beat de la música. Qué creativo se vió el amigo sexual-aprehensivo que busca de técnicas para no ser descubierto. Y al callarse la música su víctima ha de estar muerta.
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