martes, 13 de julio de 2010

Soy fuerte, fuerte y no tanto, amor mio. El alma se me desprende del cuerpo y en verdad me siento ligero. Es más lo que he perdido que lo poco que he ganado y pocas cosas que restan para querer seguir viviendo. No me tomes como un chantaje emocional, son las pobres cosas que siento ahora que te has ido. No me falta nada y no encuentro salidas para las tristezas que se me vienen encima como si fuera un muerto. Me duele a veces pensarte pero olvidarte no está en mis planes ¿qué debo hacer entonces? Ya no puedo pintarte porque es clavarse los pinceles en las muñecas y me entorpece seguir actuando. El lugar no es el lugar, ese que tanto habiamos hablado, ya simplemente no pertenezco a ningún sitio y el sentido de las cosas es meramente absurdo porque no estás presente. Qué simple. Así se me fue la existencia, tan fácil ¿puedes creerlo? Y yo que pensé que era fuerte y que pensé que sería feliz. No me duró ni un lustro y ya soy un triste.

1 comentario:

Taniuska dijo...

~ Yo también pensé que era fuerte... y que sería feliz... y también descubrí que esta herida en el corazón lacera más de lo jamás hubiera imaginado.
.... Me encantó tu post, como un retrato de mi corazón en estos dias...