Oda a "Marcha Fúnebre: Sinfonía No.3", Ludwig

Se siente como si cada nota clavara su plica en mi piel.... ¿por qué? Pregunto, y la gente se abstiene de contestar por desidia o ignoracia, pero pesa. Pero entonces, su nombre bondadoso, que por obra de Dios se le dió nombre y género, me da un respiro que me permite sobrellevar ésto por un instante más. De vuelta, la tortura regresa para invocar mi cuerpo como pertenencia suya. ¡Maldita sea! Le gusta morar y sonar su eco dentro de mí. Vuela y vuelve a voluntad propia, ya no mía. Me arrastra y devora, como animal que no conoce piedad, siendo eso lo único que le pido. Lentamente, pues, me mata, calla sigilosa y se aleja como aquella extraña que no recuerda el asesinato brutal del cuál fue presa. Se pierde y finge que nada pasa, y me olvida....
1 comentario:
Probablemente no le has preguntado a la persona correcta. Quizá esa persona seas tu mismo.
Publicar un comentario