viernes, 8 de mayo de 2009

Arrebátame la sonrisa y mátame de una vez, el tiempo se nos va en tonterías. Dispara!

¿Quieres que te ayude? Las uñas si crecieron fue para clavarse bien dentro. Las lágrimas de sangre han hecho zurcos en mis mejillas. Ya no es como ayer, los brazos me pesan, los ojos me tiemblan, la mente me turba.

¡Qué horrible destino; qué ausencia! ¿Dónde está lo hermoso de ser? Se me comen los motivos. No hay razón para sentirse, adiós, me ausento de mí porque no entiendo, no entiendo, no! La garganta se me rasga, la piel se me agrieta, el alma se me ahueca y no queda más de lo que soy, mas que un cúmulo de cenizas esparcido en la calle. La lluvia me deslava y me perdona porque no fue mi culpa, fue del destino que me trajo hacia mi.

1 comentario:

* Nay * dijo...

fijate que leyendolo pude notar como varios sino motivos, más bien tonos ... cada parrafo y seccion denotan un sentimiento diferente ... y a la vez se envuelven en el contexto del cuerpo... bien :)!