El día que desperté y lamenté no haberte querido
me sentí vacío al pensar en todo aquello que perdí,
por las dudas que no me hicieron ver las cosas tan bellas que tenía en frente
Me senté a verte pasar, te reconocí por un minuto y sin darte importancia te dejé ir
sabiendo que en mis adentros las ganas de ir por ti se hacían tan fuertes,
y aún así, no me puse de pie y, hoy, clavarse de ese momento no es suficiente
porque probablemente no pueda verte más.
Es muy probable que regrese a buscarte, a mirar en los caminos de aquel parque
en busca de alguna huella tuya, y si no la hallase, prometo perderme buscándote.
Lo conseguiste, me enamoré de tí.
No hay comentarios:
Publicar un comentario