Pero no era suficiente, me despojé de mis trapos para dejar la piel a mi intemperie, que sienta el aire frío, el que antes de regresar a ser humano-humano, me molestaba. La sustentabilidad existencial me invitaba a retomar los sentidos salvajes que por ira y molestia de muchos, me habían quitado desde que era un niño. Ahora, retomé mi desnudez para que el mundo pueda ver lo que traigo puesto; esperaré sentado a que el pelo crezca y me quite este frío que siento. No hay por qué matar a un hermano animal, culpa no tiene que su "no" evolución le tenga mejor adaptado que a mi, el "supremo".
Lanzaré gruñidos a modo de inventarme un lenguaje, donde sólo exista "si", "por favor", un "te amo" y un "quédate conmigo". Para que todos los dias podamos conversar:
-¨Te amo, por favor, quédate conmigo, ¿si?"
No hay comentarios:
Publicar un comentario