domingo, 22 de marzo de 2009

Se solicita cuarto para respirar

En el eco se esconde la reminiscencia de un tiempo pasado inmediato que nos cuenta cómo fueron los hechos sucediendo. Si el espacio en donde se esparce es pequeño, el sonido permanece más sencillo, uniforme y cálido en calidad del origen que lo vió nacer. Si ponemos al mismo sonido en un espacio abierto será contaminado con otros sonidos y la belleza que emanaba en sus sonidos simples se mezclan ahora con otros y me confunden y me tropiezan mentalmente. Para entonces reconocer la naturaleza de mis propios sonidos decidí envolverme en mí mismo y reconocer mi propio eco. Abrí un agujero en mi pecho y dejé que el sonido entrara como luz en un agujero negro; y así es precisamente mi interior, un agujero que la gente especula lleva a otra dimensión, pero nadie se atreve a entrar. 

Qué será lo que causa conmosión? Si el hecho de ser misterioso e incierto causa cierta lascivia en la moralidad de tantos, que sujetarse en convencionalidades no es mi sentido y al final, no hay sentido que valga si el mismo Einstein hablaba de relativismos, de un gemelo que se fuese al espacio y otro que permaneciera en la tierra. Quisiera tener un gemelo y compartir con él las trampas que nos ha puesto nuestro genoma para soportarnos u odiarnos mutuamente, y si yo fuera el gemelo que se fuese al espacio entraría, definitivamente, al agujero negro que abrí en mi pecho. 

De pronto me allé parado de frente al espejo, y grité y empecé a pedir que mi reflejo se quedara quieto, que dejara de seguirme, aunque le comprendo pues siempre está tras de mí como sombra oscura que no tiene ojos ni oidos pero que al igual lo sabe todo de mi. Ahora sé que cuando me miro al espejo, es el momento de mi reflejo de poder verse y tener esos ojos, oidos y boca que tanto anhela pero por su naturaleza de sombra no se le permite. Quizá ella sea mi gemelo y le haya tocado quererme u odiarme, pero el que salió ganando fui yo por la carne que a ella tanto le falta. Le dije "quédate quieto", y me ignoró, pero por un instante, cuando le di la espalda, sentí fríamente y con certeza que me miró por detrás, y se mantuvo quieto y sereno, como una constante que empieza a ser independiente. Quizo revelarse pero no encontró forma de allar a alguien más que igualara la locura de su contraparte-yo. Por eso decidimos quedarnos juntos, porque asi nos entendemos, odiamos y queremos.

Que el crecer no me detiene eso es cierto, la idea del tiempo la he hecho ya mia e inavitable de poder evadirla, pero el espacio, el espacio es otro cuento. Ahi es el lugar en donde deba pertenecer una persona como yo: en el libre espacio. Del por qué no me he ido? No lo sé, quizá no sea tiempo. O quizá Dios me prepara el té y la merienda aún no está lista.

1 comentario:

brainvoid dijo...

Hasta que no nos libremos de este cuerpo, no sabremos lo que es la libertad. La experiencia solo puede asemejarse al cerrar los ojos y olvidar que existimos.

El reflejo, más que un gemelo, es una proyección de ti mismo en otro espacio limitado. Ponte entre dos espejos y multiplícate hasta el infinito.

¿Qué nadie se atreve a entrar en el agujero negro? Bueno, yo no soy gente.