jueves, 26 de marzo de 2009

Se me fue pensando en la carne

Todos estos años habia perdido esta sensación de caricia que sólo el llanto del violín me hace sentir por pensar en que la piel me era suficiente. Hoy la sensualidad me entra por los oídos y la locura sale por mi boca. Llévame, bella música, a alcanzar el cielo extasiado de ti. Me imagino coloreado en blanco y negro, siendo tu pentagrama humano con tatuaje de tus notas por todo mi cuerpo, úsame, soy sendero a que vivas.  Vive un corazón a tropel de emociones, tan sólo víveme.

1 comentario:

* Nay * dijo...

sabes que... el título me causó bastante ruido jajaja pero el post, ... vaya, la canción... uufff... me acordé de aquella película "el violín rojo"... y el violinista que tocaba mientras tenía sexo.. como que tus palabras definen una escena así (osea pues por el erotismo, no necesariamente sexoso, vaya)