domingo, 19 de diciembre de 2010

Prométeme, Eduardo, que estarás mejor el año que viene.
Prométeme que serás nuevamente feliz.
Que el tiempo no hace falta que tarde para que llegue.
Que no es necesario depender de nadie,
que nadie nos merece, que a nadie nos debemos, que no prometas lo que no puede ocurrir, que sonreirás tan fuerte que sea un gozo.

-No prometo, lo haré...

No hay comentarios: