Haciendo cuenta regresiva para el día en que muera. Si Dios cree que ya he cumplido mi cometido es tiempo de comenzar a empacar mis pocas pertenencias, que son mis recuerdos, para irme con ellos, a contra de voluntad de cualquier Santo, Ángel o Arcángel que me lo impida, sin mis recuerdos no me marcho. Hasta el dia de hoy sólo conosco a una persona inmortal, quizá copie su
modus operandi.
No hay comentarios:
Publicar un comentario