Cuando nadie nos escribe parece que las palabras no tuvieran sentido, se quedan quietas, estáticas aguardando desesperadas el momento de atacar, como fieras, al indefenso pedazo de papel que se les cruce. Esperan a que la boca del poeta se abra para pronunciarse, alegres o tristes, pero pronunciarse al fin. De los sueños buscan anclarse y ser inspiración de algunos.
Cuando nadie me escribe, no es que esté esperando a que muchos lo hagan, sólo espero a que tu me escribas, porque tus palabras son más que miles. Si pudiera leerte, me confortaría saber que sigues ahí, esperándome; porque si me esperas, la palabra precisa estará siempre esperando a que sea escrita. Y si me sueñas, podrás decirlo con palabras de igual forma.
Cuando nadie me escribe, no es que esté esperando a que muchos lo hagan. Sólo tu...
Sólo tu.
3 comentarios:
yo :)???
jejejeje
increíble!
Yo quiero que alguien me escriba ^_^
y de mientras, escribo yo aquí :P
La palabra precisa es la que hace la diferencia.
A veces hay que esperar un poco a que venga, pero cuando lo hace todo vale la pena.
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