"Qué azote tan violento se abalanza sobre mi. Es casi un dolor tan inmenso que no puede calmarse. Me duele pensar, me siento frustrado, me siento perdido y odiado; las cosas que solían hacerme feliz ahora no bastan. Necesito encontrarme, necesito que alguien me encuentre. Despertar ahora se ha vuelto más pesado, los ojos me pesan y caminar se ha vuelto tedioso, la luz del día me quema y el corazón que palpita no tiene a quién palpitar. Y aún así, intento seguir viviendo aunque las cosas no me funcionen. Espero que mi razón funcione bien, aunque parece...comienza a fallar...
Ayer fue un día malo y hoy no pinta para que sea uno mejor. Quiero que todo se acabe y me dejen todos en paz, dejen de asfixiarme, dejen de mirarme, me observan, me lastiman.
Ya no puedo...
                                 ¡Sáquenme de aquí!"
1 comentario:
Cuánto han cambiado las cosas (espero)...
¿Qué tan relevantes siguen siendo esas palabras?
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