martes, 10 de mayo de 2011

Ayer te tuve presente en mi oración de Bakasana. Entonces tuve una visión un poco cursi de un corazón brontando de una fuente con agua cristalina, se sostenía suspendido rodeado de una columna de agua que dejaba escapar pequeñas gotas frescas. Duró mi ilusión más allá del tiempo que el instructor nos pidió meditar pues me gusta concentrarme en tu persona y desear con fuerzas que estés bien.

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