El Tragaestimas
sábado, 19 de septiembre de 2009
Un ángel vino cuando más lloraba y me vió con desconsuelo y su mano quizo darme, cuando abrí los ojos y al darse cuenta que había sido descubierto, se fue huyendo de mí, por pena y lamento de no poder ayudarme. Vuelve, no te haré daño.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Entrada más reciente
Entrada antigua
Inicio
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario