sábado, 19 de septiembre de 2009

Eduardo-7;Eduardo-23

¿Puedes ver las nubes? Dicen que es hora de llover y buscarán mojarnos la cara. Tengo un recuerdo guardando dentro de mí. Lo guardo en el fondo y capa más externa de mi cerebro, pues se me escapa y regresa, incansable.

Ayer te pregunté si me conocías, y respondiste que creías hacerlo, sin embargo el paso de los años me hizo diferente y tristemente te era tan extraño como antes de conocernos. Intenté tomarte de la mano pero recordé que no existías y que la misma cara triste que veía era la misma cara que he tenido desde el día en que decidimos recordarnos. Cuántas cosas han pasado ¿verdad? Cuántas cosas...

Ahora te ves un poco más chaparro que yo, pequeño niño obeso, tus cachetes siguen siendo iguales a los mios, eso no cambia. Tus ojos soñadores no sueñan más y se han oscurecido. Las noches se han hecho un poco más tristes, no existe más tu calcomanía de Batman pegada en la pared ni tu madre viene a darte las buenas noches. Despierta niño, intenta respirar...no te ahogues en sueños de adulto. Respira, dime que te gusta haber crecido, que es maravilloso ser un monstruo. No llores, pequeño, no es tan malo...sólo son cicatrices las que los años marcan.

Que tus manos sean ásperas y se arruguen no significa que la vida te odie; pero tampoco nos quiere, te lo dije...te lo dije...te lo dije...

No hay comentarios: