
Muchas gracias a tí que confiaste en mi cambio, porque estuviste para acompañarme en mis momentos de tristeza, por confiarme tu tiempo cuando no debias, porque quisiste, porque te importé en mi dolor. Porque te hice pasar por momento embarazosos en aquel restaurante y a pesar de eso mantuviste la calma y me entendiste. Porque tu experiencia me sirvió para colmarme de razones y entender que estaba errado. Porque me entiendes y sientes empatía.
Porque más que otras cosas nadie te pidió que estuvieras pero tu terquedad te mantuvo cerca aún cuando pedía estar solo, y estaba mal. Porque estando solo era cuando me destruía pero no pasó contigo. Por eso y muchas otras cosas te doy mi más sincero agradecimiento porque hay quienes me quieren y eso lo debo apreciar.
Por hacer mi día especial cuando pensé que sería horrible. No lo pasé tan mal, incluso salí a correr y regresé para ver mi regalo engalanar mi espacio. Qué bonito.
No hay comentarios:
Publicar un comentario