viernes, 24 de abril de 2009

Ni Van Gogh lo entendió

Hoy, mientras tomaba mi cocoa-creme a un lado de la ventana del labo, pensé en qué estaría haciendo Dios. Lo imaginé sentado en una silla como cualquiera, como una persona cualquiera tomando notas sobre lo que hacía. Sabes...de alguna u otra forma pienso que nos salimos de sus planes creacionistas y ahora él mismo aprende de nosotros. Somos tan lejanos de su propia comprensión que incluso toma apuntes de nosotros, como yo con mis experimentos, porque eso somos para él.

Incluso imaginé que para probarme, me habia dado muchas pruebas por pasar: Antecedentes de Esquizofrenia de un tío, antecedentes de depresión en mi familia, antedecentes de cáncer, antecedentes de alcoholismo. Digo...ninguna familia es perfecta, no veo por qué ocultar de lo que estyo hecho. Si de eso estoy hecho y tarde o temprano acabará alcanzándome la genética. Quisiera ser tan simple genómicamente y ser libre de todas tristezas.

Tanto es mi deseo que a veces no lo deseo, porque las tristezas vienen seguidas de alegrías pasadas que se han extinguido. Sin ellas, no habría contrapartes. Como el que amé y odié posteriormente, como el que viví, morí a los 15 y volví a nacer cuando supe que aún quedaba vida. Incluso cuando cumplí 20 lloré en un 7-eleven por recordar que 5 años atrás había querido suicidarme. Tonterías aquellas que me sirvieron a ser fuerte.

DEbo pedir perdón por las lágrimas que causé a algunos, por los enojos de otros y por la indiferencia hacia otros más. No fue mi intensión pues humano soy. Juego a que no me importe pero lo hago. No hacen falta mas que algunas cosas para querer destuir la descencia de una persona, como el hecho de que oriné mi cama hasta los 7 años, si, no me avergüenza, me hace sentir que aún hay mucho que hacer conmigo mismo y que por más que busque siempre algo faltará en mi. Pero la fortaleza de decir las cosas de frente no me falta, porque de eso me hago más fuerte, de la verdad que hay detrás de mi persona. No es más que una verdad de la que nadie puede hacer más que hablar, bien o mal, pero de las palabras no vivo, sino de hechos y caricias, sólo te pido me regales una y olvides mis debilidades, porque incluso todos tenemos.

Comparte conmigo lo debil que soy y lo fuerte que podemos ser si nos liberamos de dichas tonterías. No estoy hecho de estupideces, no van conmigo pero forman parte de mi. Ni Van Gogh comprendió que eso nos hace genios. De haberlo sabido hubiera gozado como yo la irreverencia de nuestras personas. Algún día comprenderé que quizo decirme.

2 comentarios:

brainvoid dijo...

Quizá que lo que importa es poner tu ser en lo que haces, sin importar si ello te trae grandeza o te deja viviendo en la calle; si la gente te considera genio o un loco más. Creo que eso fue lo que a él le hizo falta comprender.

Basta vivir siendo congruente con uno mismo, con la verdad de frente como dices en tu escrito. Pues lo que digan los demás, sea bueno o malo, a fin da lo mismo... mientras uno sea consecuente.

Debilidades, fortalezas... todo lo que te hace ser tu vale la pena.

Gaby dijo...

menciono que yo ya te vi pedo, asi que para equilibrar las cosas falta hacer una fiesta en la cual estes presente y yo me ponga hasta atras

p.d. Me asombró mucho el post