viernes, 21 de noviembre de 2008

De Amores Tácitos

Tanto el cielo como yo estamos de acuerdo en este día, la forma del gris que le invade la médula no permite que rayo alguno se filtre a tocar tierra. Tan colmado de negrura se colma la nube, que sin llanto en forma de lluvia se alegra. No encuentra cabida ni forma, pues nube de libre forma ha nacido, tan libre que toda ráfaga la lleva a conocer otros rumbos.

Silenciosa asesina moradora de tierras por periodos, que moja sin aviso y en cuestión de segundos convierte mi llanto en una más de sus gotas. Cree haberme aliviado del dolor que siento, pero por cubrir de cantos mis penas, penas no dejan de ser.

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