...Detuve mi paso de frente a las olas, de pronto, gotas de luces encendían las cadencias de los viejos mares, las llenaban de fulgor y esencias de vida. Las arenas, blanquecinas y marrones, se metían por rincones de mis pasos, y eran ellos los que me decían cuán lejos había de llegar.
Me detuve por contemplar las aves nadando, los peces volando en aguas cristalinas. La lluvia golpeaba mi cara con puño y lanza y mis ojos no asumían la grandeza del lugar, era aquí lo que andaba buscando, a lo que habría de llamar "hogar".
Castro
3 comentarios:
Je voudrais être là. :)
me hiciste pensar en coatza e imaginar lo que por cotidaneidad he dejado de apreciar
yo imagine un lugar que conozco tan familiar y desconocido que me daria tanto miedo y a la vez necesidad de llamar hogar que me espantaria y a la vez saciaria el sentido de pertenencia... bonito bonito
Publicar un comentario